lunes, 2 de marzo de 2015

Leemos el Quijote (2º parte): Capítulo XIII y capítulo XIV

http://bourbonstreet-porlomenix.blogspot.com.es/2015/01/reto-en-2015-leemos-el-quijote.html


Capítulo XIII:

En este capítulo el protagonismo recae en Sancho y en el escudero del Caballero del Bosque. Con su conversación Cervantes vuelve a demostrar su talento a la hora de mostrar el habla de la calle. Pero lo más destacable de este capítulo es el modo en que Sancho habla de su señor. En sus palabras se refleja su cariño por él. Y también su absoluta fidelidad al Caballero de la Triste Figura.

-No hay camino tan llano -replicó Sancho- que no tenga algún tropezón o barranco; en otras casas cuecen habas, y en la mía, a calderadas; más acompañados y paniaguados debe de tener la locura que la discreción. Mas si es verdad lo que comúnmente se dice, que el tener compañeros en los trabajos suele servir de alivio en ellos, con vuestra merced podré consolarme, pues sirve a otro amo tan tonto como el mío.

-Tonto, pero valiente -respondió el del Bosque-, y más bellaco que tonto y que valiente.

-Eso no es el mío -respondió Sancho-: digo, que no tiene nada de bellaco; antes tiene una alma como un cántaro: no sabe hacer mal a nadie, sino bien a todos, ni tiene malicia alguna: un niño le hará entender que es de noche en la mitad del día; y por esta sencillez le quiero como a las telas de mi corazón, y no me amaño a dejarle, por más disparates que haga.
Capítulo XIV:

En este capítulo el Caballero del bosque le relata a don Quijote sus aventuras. Y todo va bien hasta que este caballero presume de haber derrotado al mismísimo Don Quijote de la Mancha. 

Admirado quedó don Quijote de oír al Caballero del Bosque, y estuvo mil veces por decirle que mentía, y ya tuvo el mentís en el pico de la lengua; pero reportóse lo mejor que pudo, por hacerle confesar por su propia boca su mentira; y así, sosegadamente le dijo:

-De que vuesa merced, señor caballero, haya vencido a los más caballeros andantes de España, y aun de todo el mundo, no digo nada; pero de que haya vencido a don Quijote de la Mancha, póngolo en duda. Podría ser que fuese otro que le pareciese, aunque hay pocos que le parezcan. 
Pero el caballero insiste en haberle derrotado y le da una descripción precisa que coincide con la del propio Quijote. De nuevo nuestro caballero explica esta situación como fruto de alguna brujería y para salvar su honor, decidirá retar al Caballero del bosque.

Por otra parte, veo con los ojos y toco con las manos no ser posible ser el mesmo, si ya no fuese que como él tiene muchos enemigos encantadores, especialmente uno que de ordinario le persigue, no haya alguno dellos tomado su figura para dejarse vencer, por defraudarle de la fama que sus altas caballerías le tienen granjeada y adquirida por todo lo descubierto de la tierra. Y, para confirmación desto, quiero también que sepáis que los tales encantadores sus contrarios no ha más de dos días que transformaron la figura y persona de la hermosa Dulcinea del Toboso en una aldeana soez y baja, y desta manera habrán transformado a don Quijote; y si todo esto no basta para enteraros en esta verdad que digo, aquí está el mesmo don Quijote, que la sustentará con sus armas a pie, o a caballo, o de cualquiera suerte que os agradare.

Y, diciendo esto, se levantó en pie y se empuñó en la espada, esperando qué resolución tomaría el Caballero del Bosque;
Cuando el escudero de Sancho le dice a éste, que ellos también deben pelear, para seguir así la costumbre de los escuderos de los caballeros andantes, que peleaban cuando sus amos luchaban entre sí, Sancho demostrará su sensatez, que no su cobardía. Porque, ¿qué motivos tiene él para pelear?
Pero, aunque se llenaran de capullos de seda, sepa, señor mío, que no he de pelear: peleen nuestros amos, y allá se lo hayan, y bebamos y vivamos nosotros, que el tiempo tiene cuidado de quitarnos las vidas, sin que andemos buscando apetites para que se acaben antes de llegar su sazón y término y que se cayan de maduras.

-Con todo -replicó el del Bosque-, hemos de pelear siquiera media hora.

-Eso no -respondió Sancho-: no seré yo tan descortés ni tan desagradecido, que con quien he comido y he bebido trabe cuestión alguna, por mínima que sea; cuanto más que, estando sin cólera y sin enojo, ¿quién diablos se ha de amañar a reñir a secas?
Y don Quijote conocerá por fin la victoria. Derrotará al Caballero del bosque, descubriendo que éste no es otro que Sansón Carrasco. Pero de nuevo nuestro caballero creerá que sus enemigos han recurrido a la magia para causar ese cambio. Y el escudero no será otro sino un vecino del pueblo de Sancho Panza. Aunque éste último ya duda incluso de lo que ve...
Ayudóle a levantar don Quijote y Tomé Cecial, su escudero, del cual no apartaba los ojos Sancho, preguntándole cosas cuyas respuestas le daban manifiestas señales de que verdaderamente era el Tomé Cecial que decía; mas la aprehensión que en Sancho había hecho lo que su amo dijo, de que los encantadores habían mudado la figura del Caballero de los Espejos en la del bachiller Carrasco, no le dejaba dar crédito a la verdad que con los ojos estaba mirando. Finalmente, se quedaron con este engaño amo y mozo, y el de los Espejos y su escudero, mohínos y malandantes, se apartaron de don Quijote y Sancho, con intención de buscar algún lugar donde bizmarle y entablarle las costillas.



11 comentarios:

Manuela dijo...

Ay El Quijote qué abandonado lo tengo !!

Lady Aliena dijo...

Si no fuera por vosotras nunca me hubiera parado a "leer" esta obra. Me da mucha pereza. Un beso.

Chema Fernández dijo...

Quedé del Quijote apuff... seguro que dentro de bastantes años lo volveré a releer seguramente. Un beso! :)

Laura dijo...

Gracias a vuestra lectura conjunta, es como si lo estuviera leyendo, cosa a la que todavía no me he atrevido :)
Besos!

Atalanta dijo...

Estos capítulos también me han gustado mucho. ¿Qué habrá planeado Carrasco?

Anabel Botella dijo...

Qué sería del Quijote sin Sancho y en la sensatez que demuestra al no querer luchar.
Besos :*

Anabel Botella dijo...

Qué sería del Quijote sin Sancho y en la sensatez que demuestra al no querer luchar.
Besos :*

Anabel Botella dijo...

Qué sería del Quijote sin Sancho y en la sensatez que demuestra al no querer luchar.
Besos :*

Mila Lopez dijo...

¡El Quijote! Lo leí en su momento, y no por obligación, era lo que tenía ir por ciencias. Después de leerlo, nunca entendí porque a la gente no le gustaba. Tal vez no estaban preparados para enfrentarse a él en la etapa en que lo hicieron.

Lesincele dijo...

Sois super contstantes!!!ya os quedará poco imagino.
Un beso!

Tizire dijo...

Lo tuyo es motivación y lo demás son tonterías: yo ya me doy por vencida de retomarlo este año... 1beso!