martes, 31 de enero de 2017

Una mujer en Birkenau de Seweryna Szmaglewska

Una mujer en Birkenau
Seweryna Szmaglewska
Trad: Katarzyna Olszewska Sonnenberg, Sergio Trigán
Alba Editorial, 2006

No sirve de nada que apartes la mirada. Por todas partes, detrás de la alambrada, allí donde llega tu mirada se repiten las mismas imágenes que varían poco: allí hay cadáveres de mujeres, allí de hombres, en otro lugar hay cuerpos de hombres, mujeres y niños, todos juntos. De nada sirve que eleves la mirada. Los que se ve sobre la alambrada no es el cielo. Es una losa de hielo que de forma imperceptible y silenciosa se cierne sobre nosotros, tan gruesa que resulta impenetrable. No te sirve de nada llamar a Dios, a otro hombre. No puedes llamar a nadie.
Qué difícil resulta imaginarte que ahora, en tantas ciudades y en tantas aldeas cubiertas de nieve, sobre las mesas, a la luz de las lámparas, se inclinan las cabecitas de los niños que preparan los adornos para el árbol de Navidad.
¡Qué disparate! Eso no existe. Si existe, está muy lejos, en un país perdido para siempre, en un lugar que es mejor olvidar. Es como un sueño lejano, que jamás se repetirá. Es mejor olvidar y vivir sólo con lo que hay entre los barracones.
Aquí, debajo de esa losa impenetrable, están las peregrinas-musulmanas, condenas al barro, como las algas que echan sus raíces en el fondo marino.
¿Quién aguantará este tiempo de esclavitud, dónde, en qué milímetro del camino está escrito el final del recorrido?
Un mal sortilegio las condena a vagabundear hasta caer en un lecho de muerte. Son unos espectros incoloros, grises y negros; morirán todas para caer sobre el campo como el humo espeso del crematorio, que serpentea entre los barracones, que se extiende y arrastra para finalmente hacerse denso y adoptar formas humanas.


Una mujer en Birkenau es el primer testimonio de una superviviente de un campo de exterminio. Fue publicada en 1945 y tomado como prueba en el juicio de Nuremberg. Es tanta la información que hay en él... Porque Szmaglewska no se limita sólo a narrar cómo vivió ella esa trágica experiencia, sino que cuenta, con detalle, todo lo que aconteció en el campo, todo lo que sucedía a su alrededor. Ella no quiere protagonismo, ella quiere contar cómo era el día a día de todas las prisioneras del campo. 
El acto de quitar la ropa al prisionero, de afeitarle la cabeza tiene un efecto simbólico importante. Te quedas desnudo y sin escudo. Tienes que crear una actitud nueva frente a la realidad edificándola sobre tu rectitud interior.
Y nos sorprende el tono en el que lo hace, sereno, sosegado, lírico, sin dejarse llevar por el odio o la ira, pero plasmando de forma efectiva todas las emociones por las que pasaban todas y cada una de ellas.
Una especie de fantasma sombrío vaga entre los bloques de Birkenau, y con los pies bien envueltos en harapos aplasta el barro que no se hiela nunca, ese barro vivo que lo absorbe todo y que se carcajea de las prisioneras con una risa entrecortada y silenciosa. El mismo barro que el invierno anterior, el mismo que consumió con deleite el horror de los cuerpos quemados y manchó con su huella la nieve recién caída.
¿Adónde puedes ir para no encontrar cuerpos desnudos yaciendo en el suelo? ¿Adónde puedes ir para olvidarte de todo?
 Una lectura imprescindible, que duele, como duelen todas estas historias. Para leerla despacio, porque, por mucho que sepas, sigues sin entender tanta crueldad, tanto horror...

Bienaventurados aquellos a los que la locura les permite gritar en voz alta sus preocupaciones, bienaventurados aquellos que pueden exteriorizar su no. Porque todas las prisioneras llevan un no en sus adentros, un no que bulle en su interior y hace hervir su sangre, una impotencia airada que tapa sus ojos con una venta en los momentos peligrosos, cuando más difícil resulta controlarse. Hay prisioneros que saben esconder su no en lo más profundo de su ser, debajo de un barniz de buenos modales y de aparente amabilidad, y saben mostrar ese lado a los SS. Pero también hay otros que gritan su no en voz alta en cada uno de sus actos, en la expresión de su cara, en su mirada. No apartan esa mirada que grita la verdad ante un SS y así se condenan a castigos o se ganan la enemistad de las autoridades sin motivo aparente. 
Lo único que los diferencia de los locos es que ellos no gritan un único gran no, sino que lo expresan de otro modo. 

33 comentarios:

Mi tarde junto a un libro dijo...

Hola! No conocía de nada este libro pero la verdad es que con esta entrada me has convencido y más adelante le daré una oportunidad a ver como me deja a mi. Eso sí, lo leeré poco a poco como dices tú, jejeje.
Besos!

Aglaia Callia dijo...

Parece un libro tremendo, muy duro, pero necesario. Tomo nota, porque no lo conocía, a ver si hay suerte y lo veo por aquí, gracias.

Besos.

albanta Adivina quién lee dijo...

No me importaría léerla. Estas novelas son muy enriquecedoras.

Irunesa dijo...

Hola, no conocía este libro, ni que era el primero que se escribió... parece duro, pero todo lo relativo a esta época de la historia me interesa, así que me lo llevo.
Un beso

Atrapada dijo...

Reconozco que este libro no es para mí, eso de sufrir con los libros no es lo mío y por tu reseña veo que lo pasaría mal.

Besos =)

Aylavella dijo...

Ahora mismo no me apetece leer este tipo de novelas, aunque por lo que cuentas tiene que ser una buena historia.
Besos

mar dijo...

Yo por ahora no me lo llevo, pero no lo descarto para mas adelante. Besinos.

Natàlia dijo...

Me lo anoto para más adelante, parece una buena historia.
Un beso ;)

Laura dijo...

Con este no creo que me anime. Estos temas son tan duros que me quedo muy chafada después de leerlos.
Besos!

Mrs. So dijo...

La temática me llama mucho, estoy en una época en la que me apetecen leer cosas de este estilo. Me lo apunto.
Besos!

Inquilinas Netherfield dijo...

De esos libros imprescindibles a los que hay que encontrarles el momento adecuado... porque no vale cualquier momento. Apuntado queda :)

¡Besote!

Mustis Lectora dijo...

Me gustan los libros sobre este tema, pero éste no lo conocía. Me lo apunto sin dudar. ¡Besos!

Buho Evanescente dijo...

hola! tiene una temática fuerte, dura y es impensable tanta crueldad. me interesa saber de todo un poco, si se me cruza lo atrapo. gracias por una reseña diferente.saludosbuhos.

Norah Bennett dijo...

A pesar de que la señales como imprescindible me voy a rebelar y no, esto no puedo.
Besos

Manuela dijo...

Ahora mismo no me veo con este libro, quizá en otro momento.
Besos

Tatty dijo...

No la conocía pero me la anoto, estas historias son interesantes
Besos

Francisco dijo...

Impactante lo que cuentas en la reseña, Margari. Aunque es de estos libros que hay que leerlos en el momento adecuado, por el testimonio que nos muestran. Besos.

Marya dijo...

Pese a que creo que lo pasaría mal, no descarto leerlo. Un besote :)

Sandry dijo...

¡Hola!
Buena reseña. Libro duro que no me puedo perder.
Besitos

Mientras Leo dijo...

No lo conocía pero me ha gustado mucho lo que comentas del libro y este tipo de lecturas, "duras" se ajustan bastante a mi perfil de lecturas favoritas. Lo buscaré.
Besos y gracias por el descubrimiento

Marina Cordoba dijo...

No suelo leer biografías, pero esta se ve interesante. Gracias por tu recomendación. Besos

Espe dijo...

Sí que tiene que ser duro, desde luego. Me he acordado de cuando estuve hace años visitando Auschwitz y Birkenau y qué mal cuerpo, jolín...

Anabel Botella dijo...

Siempre son interesantes estas lecturas, para no olvidar el pasado. Por desgracia se olvida con demasiada facilidad.
Besos :D

Narayani dijo...

Lo peor es que estás cosas siguen pasando en la actualidad... No aprendemos nada...

Tomo nota, aunque ahora mismo no estoy yo para muchos dramas.

Besos!

Erianod dijo...

Una lectura muy interesante, a tener en cuenta sin lugar a dudas. Besos.

rossy dijo...

Aún no lo he leído, Margari, pero lo tengo en mi lista de pendientes.
bsos!

Lorena Álvarez González dijo...

Inpagable testimonio. No lo conocía. Gracias :)

Ray dijo...

Ya tengo apuntados otros libros centrados en esta temática, y de momento el cupo está lleno hasta más adelante.

Un beso ;)

Marisa G. dijo...

He visto el título en tu resumen del mes e inmediatamente me ha llamado la atención. Sin duda, una lectura para mí. Besos

Meg dijo...

Este es de los míos, me lo llevo de cabeza. Un beso!

MyuMyu dijo...

¡Hola guapa! Creo que ya sabes que me gustan mucho este tipo de libros, aunque me impresionan y es cierto que nos parece como increíble tal horror, y es que no hace tantos años. No tengo palabras.
¡Besos!

Pasajes románticos dijo...

Uff tiene pinta de ser una novela durísima. Reconozco que yo devoro todo lo que cae en mis manos sobre este tema tan triste, si ya de por si es difícil con novelas normales imagino cuando sabes que es un testimonio real.
Sin duda la apunto.

Un beso

Paseando entre páginas dijo...

Ay, los libros de esta temática me atrapan enseguida. Este no lo conocía, me lo apunto^^